Un nuevo bar-restaurante con una propuesta propia… pero sin una identidad capaz de darle personalidad, coherencia y visibilidad.
Una marca que debía empezar desde cero. Un espacio físico que necesitaba transmitir su carácter. Y diferentes puntos de contacto que debían hablar el mismo lenguaje. Había concepto y propuesta gastronómica. Pero faltaba convertirlos en una experiencia de marca reconocible.