Una nueva marca con productos propios y vocación comercial… pero sin una identidad, una plataforma de venta ni un sistema de comunicación consolidado.
Una marca que empezaba desde cero. Un catálogo que debía resultar reconocible y atractivo. Y un lanzamiento que necesitaba generar visibilidad y favorecer la conversión. Había producto. Pero era necesario crear todo el ecosistema capaz de presentarlo, comunicarlo y venderlo.