Una clínica dental que evolucionaba hacia un nuevo modelo con dos divisiones de negocio: odontología y estética.
Dos áreas de especialización. Una única marca. Y la necesidad de transmitir confianza, profesionalidad y coherencia en todos los puntos de contacto. Había una nueva propuesta de servicios. Pero la imagen y el espacio debían estar a la altura de esa evolución.