Dar a conocer entre las agencias de viajes una propuesta turística muy singular: viajar a destinos internacionales utilizando exclusivamente el catalán como lengua vehicular.
Los guías hablaban en catalán. El grupo compartía el mismo idioma. Y toda la experiencia estaba pensada para disfrutar del viaje con una mayor proximidad cultural y lingüística. El reto era comunicar este servicio de manera clara y atractiva, diferenciarlo dentro de una oferta turística muy competitiva y facilitar su comercialización a través del canal profesional.