En plena obsesión por lo visual, Klook ha decidido recuperar uno de los recursos más antiguos de la publicidad: una canción pegadiza.
La plataforma de viajes ha creado un jingle junto al músico Benjamin Kheng como parte de su campaña Get your travel right, acompañándolo de contenidos para TikTok e Instagram, experiencias interactivas y acciones de calle.
Puede parecer una vuelta al pasado.
Probablemente sea todo lo contrario.
En un ecosistema donde miles de marcas compiten por unos segundos de atención visual, el sonido vuelve a convertirse en un territorio extraordinariamente interesante, precisamente porque casi nadie está apostando por él.
Una melodía puede acompañarte cuando ya no estás mirando una pantalla. Puede repetirse, recordarse y convertirse en código cultural, algo que ninguna imagen estática consigue de la misma manera.
TikTok lo ha demostrado una y otra vez: muchas tendencias actuales no nacen de una imagen, sino de un sonido.
Quizá los jingles nunca dejaron de funcionar.
Simplemente necesitaban encontrar un nuevo medio.
The Telling Sense
La atención dura segundos. La memoria, si encuentras el código adecuado, puede durar años.